
Desde muy joven, Minato puede ver cosas que otros no pueden. Entonces, su abuelo le dijo que tenía un don, y seguramente le serviría cuando fuera más grande.
En aquel entonces, le dijo que lo que veía eran espíritus, y que debía tratarlos bien, y siempre que pudiera dejarles una ofrenda.
Varios años después, su familia le pide que vaya a provincia y se encargue de cuidar una propiedad. En el camino, Minato es observado con curiosidad por Saiga, quien se dirige al trabajo.
Al acercarse a la casa, Minato siente algo extraño, pero en un instante todo está en calma, mucho más ligero, como si hubieran liberado a la propiedad de cierta energía.
Una de las notas de Minato sale volando en la conmoción, y al aterrizar cerca de un altar en el bosque ocurre lo mismo, y un espíritu se libera.
Minato se comunica con su familia, y les dice no entender porque la propiedad no pudo ser rentada, es relativamente nueva y hasta tiene jardín.
Total, cuando contrata un jardinero, todo comienza a verse mejor, y de repente se observa a una criatura acercarse. Minato sabe que es un espíritu, así que le ofrece algo de comer y beber, y para su sorpresa, Yamamgami le contesta, y le dice que es el espíritu guardián de la montaña.
Con el transcurso de los días, Minato continúa con su rutina y aprovecha para ofrendar a Yamagami todos los días, con lo cual el espíritu recupera su fuerza, lo que le permite invocar a Torika y Seri, un par de ayudantes.
Entretanto, descubrimos como Saiga es parte de un grupo de exorcistas, y cuando un poderoso espíritu escapa rumbo al pueblo, se sorprende al verlo chocar contra Minato y desaparecer de inmediato.
Los poderes de Minato son más impresionantes de lo que habría imaginado, y ahora serán puestos a prueba.
(神の庭付き楠木邸)


