
En una ocasión, la madre de Coco la llevó a un festival, y mientras curioseaba encontró a una bruja que le mostró algunos de sus trucos, y le ofreció un libro de magia, y que incluso traía su varita mágica incluida.
Para Coco, fue la mejor compra que podía hacer, pero cuando su madre vio el libro, le dijo que solo lo podían usarlo personas con un don especial.
Poco a poco, Coco fue comprendiéndolo, pero eso no le impidió seguir obsesionada con la magia. Y es que incluso en la naturaleza, hay lugares donde ésta parece existir.
Un día, mientras tendía la ropa, un carruaje jalado por unicornios llega volando frente a la casa de su madre, quien se dedica a la confección de prendas.
En la puerta, Coco se topa con un cliente Quifrey, que no viene en el carruaje, pero al ver que se trata de otro cliente, se ofrece para ayudarlo.
Quifrey observa la soltura de Coco al realizar las marcas a la tela, y más al ver su preciso corte. Y cuando él le dice que es casi magia, Coco se conmueve.
Cuando el carruaje de las otras clientes sufre una avería, Quifrey les dice que es un mago y que si le facilitan un cuarto podría ayudar. Coco quiere ver como trabaja el mago, pero éste le pide que espere fuera.
Cuando el viento se lleva la ropa de Coco, sube para recuperarla y sin quererlo, termina descubriendo que la magia no es más que una forma de escritura, y que su varita mágica es precisamente una pluma.
Por la noche, no puede esperar y comienza a dibujar lo que ve en su libro, pero sin saberlo desata un poderoso hechizo. Quifrey regresa para ayudarla, pero la madre de Coco queda atrapada.
Para intentar rescatarla, Quifrey le dice a Coco que debe convertirse en una hechicera, o perder la vida para mantener el secreto a salvo.
(とんがり帽子のアトリエ)

