
Todas las mañanas, Tougo está al pendiente de que sus compañeros sigan las reglas disciplinarias de la escuela, pero últimamente choca con una chica en particular.
Sin conocer su nombre, Poemu, diario la reta por llevar el cabello teñido y la falda extremadamente corta. Ella dice que sigue las normas sociales, aunque para Tougo no es cierto.
Tougo incluso le dice que debe ser más prudente, porque se le puede ver a ropa interior, obviamente eso molesta a Poemu y no duda en dejarle un recuerdito.
Más tarde, el maestro le dice a Poemu que deberá tomar clases complementarias de matemáticas, ya que ha faltado a varias clases.
Y cuando se presenta al salón, no hay nadie. Tougo se presenta y le informa que el maestro no podrá asistir, pero le ha dejado trabajo por hacer.
Poemu se sorprende al ver que Tougo también se sienta a resolver los problemas. Ella no tiene problema, y cuando ve a Tougo sufrir, primero se burla y luego piensa hacer un trato con él.
Tougo se niega, pero aún así, Poemu se ofrece a ayudarlo, y le dice que no debe ser tan estricto todo el tiempo.
Al salir, Poemu descubre que Tougo cierra la escuela, y él le dice que también la abre en la mañana. Nuevamente, él le dice que debe ser más cauta con su forma de vestir, pues una chica bonita como ella puede atraer a personas problemáticas.
Ella se sonroja, y de broma le dice que entonces debería acompañarla a su casa, y él le dice que tiene razón. Conversando, Poemu le dice que si no fuera por cincuenta metros, habrían ido a la misma secundaria.
Y para su sorpresa, cuando se despiden, Tougo camina exactamente esa distancia para llegar a su casa. Han sido vecinos, y jamás se habían encontrado.
(ポンコツ風紀委員とスカート丈が不適切なJKの話)


