
Kuroe ha lidiado con una extraña condición desde su infancia: cuando sus emociones se intensifican demasiado, partes de su cuerpo pueden transformarse en algo monstruoso.
Kuroe desea desesperadamente llevar una vida normal, pero ha pasado años ocultándose de los demás por miedo al rechazo. Está convencida de que nadie podría aceptarla si descubrieran la verdad.
Ahora, en la preparatoria, se mantiene apartada, evita llamar la atención y sus compañeros la consideran una chica peculiar.
Pasa gran parte de su tiempo dibujando y escuchando música, utilizando estas actividades para mantener sus emociones bajo control.
Sin embargo, su vida cuidadosamente controlada empieza a desmoronarse cuando Arata, uno de los chicos más populares, comienza a hablarle.
Kuroe sospecha que hay algo raro detrás del interés de él. No logra entender por qué alguien como Arata querría pasar tiempo con ella; sus intentos inmediatos por alejarlo solo parecen despertar aún más su curiosidad.
La situación se complica cuando Arata invita a Kuroe a comer pancakes. Para ella, algo tan sencillo como pasar tiempo con él se convierte en un campo minado emocionalmente.
Intenta desesperadamente mantener la calma, pero sus sentimientos se intensifican. Experimenta una felicidad que nunca antes había conocido, y su cuerpo empieza a reaccionar ante esas emociones de formas cada vez más evidentes.
La situación llega a un punto crítico cuando Kuroe y Arata se cruzan con algunos compañeros de clase. Las chicas suponen que Kuroe está siguiendo a Arata, pero él sale inmediatamente en su defensa.
Arata toma a Kuroe de la mano y las emociones de ella se desbordan por completo.
Su mano comienza a transformarse; aterrorizada, Kuroe sale corriendo y, al llegar a un puente, su cuerpo transformado adquiere un poder incontrolable.
Lo que surge ya no es una estudiante asustada, sino un gigantesco kaiju que sume a Tokio en el caos.
(乙女怪獣キャラメリゼ)


