
En este mundo de fantasía, la heroína destinada tiene prioridades totalmente distintas. Luciana solía ser la hija mimada y absolutamente dependiente de una familia noble; su vida da un vuelco cuando una joven y extraordinaria doncella llamada Melody entra al servicio de la casa.
Sin embargo, al profundizar en el pasado de Melody, descubrimos que su verdadero nombre era Celeste y que soñaba con convertirse en la empleada doméstica perfecta. Vivía con su madre y era, en realidad, la hija ilegítima de un noble.
En lugar de aprovechar la oportunidad de convertirse en noble, Celeste decide ser doncella y utiliza magia para cambiar su apariencia.
En un giro sorprendente, Melody resulta ser también la reencarnación de una niña prodigio que adoraba a las empleadas domésticas, lo que refuerza aún más su determinación.
Tras abandonar su pueblo natal, a Melody le parece extraño que un noble busque contratar a una empleada polifacética; pero aún más extraño resulta el entusiasmo y la alegría con los que ella acepta el puesto.
Una vez instalada en la mansión de los Rutleberg, Melody desempeña todas las tareas domésticas con una destreza asombrosa. Limpia, cocina, repara muebles, se ocupa del jardín y organiza todo con una eficiencia casi sobrenatural, ganándose el título de “doncella Todoterreno”.
Incluso cuando despiertan en ella misteriosos poderes sagrados, instintivamente los canaliza para convertirse en una criada aún mejor, en lugar de seguir el destino heroico que se espera de la futura Santa del mundo.
Mientras tanto, la familia noble a la que pertenece la busca, con la esperanza de que posea el gran poder que se espera de ella.
(ヒロイン? 聖女? いいえ, オールワークスメイドです (誇)!)


