
Hace ocho años, Nanoka sobrevivió de forma milagrosa al accidente donde fallecieron sus padres.
Ahora, a pesar de todo es una chica alegre, vive con su abuelo y todas las mañanas, Funa le ofrece un extraño licuado para fortalecer su sistema inmune.
En la escuela, la chias de su clase planean visitar el distrito comercial del pueblo, precisamente donde ocurrió el accidente fatal.
Nanoka termina visitando el lugar, y cuando las otras chicas comienzan a platicar, Nanoka parece atraía a cruzar el umbral del lugar.
Luego de dar unos pasos, algo ocurre y Nanoka aparece caminando en otro sitio, rodeada de lo que parecen ser fantasmas del pasado.
De repente, un monstruo aparece detrás de ella y comienza a perseguirla, al ver a Mao y Otoya a lo lejos, ella intenta llamar su atención, pero Mao la observa y dice que no hay necesidad.
De repente, el monstruo ataca a Nanoka y le arranca un brazo, la sangre brota y cuando cubre al monstruo, este se derrite.
Nanoka se desvanece y despierta más tarde, incrédula mientras ve que su brazo ha sido remendado. Otoya le dice que Mao la curó y le explica más sobre los monstruos que están recolectando.
Luego de discutir, Nanoka puede regresar a casa por su propio pie, pero a la mañana siguiente se siente distinta, con mucha más energía de la que suele tener, hasta termina evadiendo ser atropellada con un descomunal salto.
Preocupada, regresa al distrito comercial, intentando comunicarse con Mao. Al hacerlo, Otoya la acompaña, mientas observa como Mao es atacado por otro monstruo.
Finalmente, Mao le cuenta parte de su historia, y le dice que recibió la maldición de un monstruo y que está buscándolo. En esos instantes, Nanoka comienza a recordar lo que ocurrió en su accidente, y se pregunta si algo similar le ha ocurrido a ella.
(摩緒)


