
En la ciudad turística de Atami, en la costa, Wakana se ha establecido con su lavandería, y ya es reconocida por su atención a los detalles y su calidez como persona.
Su rutina está muy bien detallada, y sola ha sido capaz de administrar el negocio. Aunque en ocasiones se le ve meditabunda, como si algo faltara.
Luego de realizar una entrega a domicilio, regresa para reabrir el establecimiento, y una de sus clientes asiduas la espera en la entrada.
Al mostrarle su ropa, ve que una de sus prendas tiene una mancha de salsa de tomate. Y Wakana le dice que hará lo posible para enmendarla.
Más tarde, Asami, otra cliente llega para recoger su ropa, y le comenta que su esposo está muy satisfecho de haber llevado sus trajes con Wakana.
Eso pone muy feliz a la joven, quien se atreve a confesarle parte de sus secretos de limpieza a Asami. Lo cual demuestra cuan detallada es al realizar su trabajo.
Aprovechando el lugar, por la noche suele irse a bañar a un balneario, pero incluso después decide regresar a trabajar otro rato.
Por la mañana, suele salir a caminar o correr, y en el camino nota a un joven barriendo la calle, Kyuushou, quien llama su atención.
Precisamente Kyuushou aparece más tarde en el negocio de Wakana, y confirma su sospecha de ser hijo de una conocida.
Wakana recibe las prendas para lavar, pero en el proceso observa que Kyuushou tiene un raspón en su zapato, y debido a su obsesión, no duda en detallarlo y pintarlo sin permiso.
Wakana se disculpa con el joven, y le pide que no se moleste. Él solo observa con curiosidad cuan profesional puede ser.
(綺麗にしてもらえますか.)

