La industria de cine estadounidense continúa en el intento por adaptar historias del manga japonés a películas de acción real, aunque hasta ahora no ha tenido tanto éxito como con las adaptaciones de los cómics.

Ni siquiera la presencia de la actriz más redituable de 2016, Scarlett Johansson, ayudó a que Ghost in the Shell tuviera una recepción cálida en la taquilla mundial, pues hasta la fecha ha recaudado unos 163 millones de dólares, cuando su costo de producción fue de 110 millones.

En comparación, la más reciente cinta de Johansson como personaje del universo Marvel, Capitán América: Civil War, hizo más de mil 153 millones en ganancias alrededor del mundo.

Otras cintas que han intentado trasladar las historietas japonesas a la pantalla grande en Hollywood han corrido esa misma suerte.

La versión de Oldboy dirigida por Spike Lee en 2013 hizo cerca de 5 millones y, para su producción, requirió cinco veces esa cifra.

La cinta era un remake de una dirigida por el coreano Park Chan-Wook, basada en un manga homónimo, que se convirtió en un producto de culto.

Y qué decir de Dragon Ball Evolution, largometraje de 2009 que adaptó uno de los mangas más queridos por el público, y apenas acumuló 57 millones de billetes verdes.

Ghost in the Shell es una obra más compleja de lo que te muestran en el cine. Quizá la razón principal del fracaso, porque no pueden adaptar una obra que es tan compleja a una producción de dos horas.

Además de que el director, Rupert Sanders, no es un fanático del cine o animación japonesa.

Irónicamente, el público occidental es el que exige una mayor fidelidad hacia las historietas originales. Pero al parecer ese desconocimiento del manga es lo que ocasiona un fracaso seguido de otro. via Carlos Martínez

Otros intentos en producción

  • Death Note. Netflix estrenará su versión a finales de agosto.
  • Alita: Battle Angel. Robert Rodriguez dirige la adaptación.
  • Akira. Jordan Peele y Daniel Espinosa son los posibles directores.

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